Desde Eiva se plantea que el futuro de la región de Valparaíso  y el bienestar de sus ciudadanos, se basa en la sostenibilidad y que la economía local debe abrazar la digitalización para poder competir en un mundo global, pero eso sólo será posible si actuamos cohesionados y en colaboración.

Acercar el futuro a la comunidad

En 2030, se vislumbra que tres de cada cuatro empresas utilizarán servicios de computación en la nube, macrodatos e inteligencia artificial y que más del 90% de las pymes habrán alcanzado al menos un nivel básico de intensidad digital. 

El éxito de la transformación digital no solo pasará por crear infraestructuras digitales seguras, eficaces y sostenibles; también por impulsar la sostenibilidad de las pymes centradas en la innovación y que ayuden a potenciar el talento creativo y disruptivo de la región.

Pero ¿Cómo lograr que los diferentes actores se comuniquen, interactúen y generen alianzas? 

Debemos entender que una estrategia de crecimiento que involucra innovación y emprendimiento debe hacer partícipes, no solo las administraciones y las empresas, sino también a la ciudadanía y ahí surge el desafío de Eiva y la raíz motivadora de crear sinergias e invitar abiertamente a la participación.

Si se logra crear un ecosistema sostenible se podrá avanzar hacia una industria 4.0 sólida y basada en un desarrollo en sus tres vertientes: económica, social y medioambiental.

El trabajo de Eiva solamente puede entenderse desde la cohesión que precisa la construcción de un ecosistema sólido en la región de Valparaíso, ya que debe fortalecer la base económica vertebrando el tejido de las pymes con las grandes empresas tractoras y los clusters sectoriales, pero también con proveedores, universidades, centros tecnológicos, aceleradoras, inversores y, por supuesto, con la administración pública y la ciudadanía.

Ese desarrollo económico tiene su vertiente social tanto en el ámbito de la creación de empleo como en el de la capacitación digital de la ciudadanía.

El desafío de la colaboración

Así las cosas, el gran desafío es lograr la cohesión territorial con el fin de combinar capacidades urbanas y rurales, así como en la colaboración de la administración pública en todo su perímetro: local, autonómico y estatal.

En tiempos de una alta complejidad sanitaria, económica y social surge esta voluntad de sumar, de aportar, e incluso de ceder, con la voluntad de construir un futuro más próspero.

Estamos en una era de cambio que alcanza todos los ámbitos de nuestra vida. Eiva propone que sólo desde el diálogo permanente con los agentes sociales y económicos y desde la colaboración público-privada se pueda construir y transformar para avanzar en la sostenibilidad y la digitalización que sólo será posible a través de una plena cohesión social, económica y territorial.